La OMCC
es antes de todo:
Un Laboratorio: esto es, un espacio de reflexión y de prácticas que
permiten al miembro esclarecer su propia búsqueda, descubrir los instrumentos
prácticos necesarios en la conquista de la ciudadela del ser y así construir su
propia jornada.
Una Fraternidad Iniciática: En verdad, el camino iniciático es fundamentalmente
personal en la medida en que cada uno es al mismo tiempo el autor,
el director y el intérprete de su propia búsqueda, la aventura, en
compensación, es colectiva. Los miembros
comparten un mismo proceso, un objetivo idéntico.
Esa comunidad de espíritu crea un lazo
fraterno que debe permanecer esencialmente polarizado en dirección al
objetivo: el despertar. El grupo
posibilita, también, respetando la libertad, la autonomía y la responsabilidad
de cada uno – lo que no excluye algunas veces en una necesaria “llamada al
orden”- verificar que se está en el eje y de rectificar su propia actitud
cuando es necesario. Si el trabajo revela a cada uno sus flaquezas, la
solidaridad entre “Hermanos y Hermanas en la Orden” sustenta al buscador y lo
ayuda a progresar en el camino. El Maestro Director en lo que le atañe no es un
gurú, es más bien uno que impulsa, orienta, direcciona las energías en dirección cierta. Teniendo él
mismo una cierta experiencia práctica de
la Vía, él recuerda el objetivo, el espíritu de la búsqueda y propone
orientaciones teóricas y prácticas adaptadas. La realización de la obra excluye
la pasividad y supone, al contrario, una participación activa de los miembros.
Un receptáculo de una Filiación: En cuanto a tal, permite adquirir las calificaciones necesarias preliminares
para prepararse para las vías Reales y para las transmisiones interiores a las
que tienen acceso aquellos que demostraron la capacidad necesaria a través de las organizaciones semi –
internas con énfasis a las prácticas operativas (Teurgia, Alquimia)
La OMCC es un espacio
libre de investigación y de práctica resueltamente orientada para un único
objetivo: el despertar. Ser Martinista en la OMCC es
escoger una vía, un estado de espíritu, un camino que lleva el ser al centro.
El camino de Reintegración es largo y difícil; para atender al objetivo además
de una cierta Gracia Divina, es preciso tornarse en un Artista. “Tener consciencia del objetivo, identificar la Materia Prima,
encontrar los instrumentos, después obrar y crear su propia vida, tal es la
obra del Artista”.
Descubrir el Arte y
experimentarlo, tal es la razón de ser de la OMCC.
“PURIFICAOS, PEDID, RECIBID Y
OBRAD. TODA LA OBRA ESTÁ
EN LOS CUATRO TIEMPOS” Louis Claude de Saint Martin.