
LA ORDEN MARTINISTA DE LOS CABALLEROS DE CRISTO
Lo mismo que otras, la OMCC obra para que el espíritu del Martinismo viva, pero cada organización tiene su propia
idiosincrasia. La OMCC tiene la suya, por eso se restringe en los objetivos perseguidos y en la
sensibilidad de sus miembros que tienen un abordaje original, tradicional de
la Búsqueda, tratando, de esta manera,
evitar las trampas (encrucijadas) en que muchas veces caen las organizaciones iniciáticas demasiado marcadas por preocupaciones
temporales.
(Referencias: “La OMCC según los ritos, costumbres y principios de la
Orden Martinista”)
“La OMCC agrupa
místicos cristianos, hermetistas rosacrucianos que
siguen la vía de su Reintegración Espiritual. La Orden Martinista,
heredera de las tradiciones de las antiguas Sociedades Iniciáticas
estoicas mitriaicas; es juanítica, rosacruciana y gnóstica.
Sus miembros se esfuerzan para llegar
a la superioridad, se acercan al
“reino del centro” propicio al descenso del Paráclito enviado por
Cristo”.
“La vía Martinista
se dirige a depurar, purificar el manto de los Martinistas
(cuerpo sutil) a través de diversas tomas de conciencia cuyo cumplimiento es la
realización de la Gran Obra y la creación de la Túnica de Gloria”.
“La purificación buscada
supone voluntad de perseverancia y de perfección, que por el esfuerzo tornará
al Iniciado estable e invulnerable. La OMCC
se dirige, por lo tanto, a los hombres y a las mujeres que realmente
desean conquistar por su trabajo interior los planos superiores del espíritu
y sólo está abierta, por lo tanto, a las
personas que ofrezcan pruebas de las capacidades de su orientación para el
camino de la conquista de la ciudadela
del Ser”.