V) MODO DE  TRABAJO

 

 La OMCC es una de las raras ordenes Martinistas que guardaron el principio fundamental de los Iniciadores Libres conforme al Martinismo original. Cualquier Martinista que haya recibido  la Consagración de Iniciador tiene total libertad para crear o animar los trabajos de una Logia Martinista respetando la tradición Martinista: utilización de los símbolos Martinistas fundamentales, referencia a la filosofía Martinista, práctica de  las técnicas comúnmente reconocidas en esa vía (ejercicio de máscara, oración).

 

La OMCC deja a los Maestros Directores libres para adoptar orientaciones específicas que ellos juzguen buenas de seguir en función de su propia experiencia  y de la sensibilidad de los miembros de su grupo.

 

Diversos modos de trabajo pueden así ser adoptados.

 

Logia de Investigación: Los miembros se reúnen en un interés común de estudiar tal o cual aspecto de la Tradición, tomando la forma de un estudio teórico (estudio de  la filosofía Martinista, obras de Saint Martin, de la doctrina Martinecista, Tratado de la Reintegración . . .) o de  la profundización  teórica y práctica de un elemento tradicional próximo al Martinismo (vía del corazón, mística cristiana, abordaje cabalístico, vía teúrgica).

        

Esa opinión supone que todos los miembros estén motivados por el mismo tema de investigación. El dinamismo de semejante Logia reposa en particular en la participación activa de los miembros y en su implicación efectiva en la investigación (trabajos de investigación entre dos reuniones para alimentar la reflexión del grupo).

 

Logia de formación :En este caso, se trata de implantar un curso de formación tradicional para miembros que estén en el camino iniciático o que precisen de un trabajo preliminar para volver al centro. El programa determinado por el Maestro Director en colaboración con el colegio de Oficiales dirá al respecto, pero principalmente a los aspectos teóricos y prácticos específicos del Martinismo que ya evocamos (ver III- Una concepción del proceso iniciático). La formación,   según la sensibilidad de los participantes, puede ora estar basada en un estudio profundizando la tradición Martinista (estudio de la obra de Saint Martin y de los Maestros del Pasado), ora abordar la doctrina tradicional en general a partir de la Tradición Martinista. La implantación de una Logia de formación supone la elección de una directriz clara a fin de evitar cualquier dispersión. Por lo tanto, parece justo atenerse a los objetivos y a las prácticas que ya evocamos.  El  objetivo no es mantener a los miembros durante numerosos años en estructuras, sino emprender un verdadero trabajo interior.

 

Visitas a otros Grupos :

 

Querer suscitar y operar el encuentro con Martinistas de otras organizaciones puede ser un proyecto interesante para una Logia  cuyos miembros ya tengan un buen conocimiento  de la Tradición en general y del Martinismo en particular. Si la apertura para otros Martinistas es un objetivo loable, no debe ser, en contrapartida, un objetivo en sí o un simple pretexto para descuidar (olvidar) el trabajo operativo y limitarse así a simples cambios de ideas. Por  eso, es aconsejable en las Logias privilegiar la preparación efectiva de los miembros y solamente conceder el derecho de visita a un número limitado de personas, conocidas y prontas para encaminarse para un proceso próximo de emprendimiento en el seno de la OMCC.           

 

Logias Místicas y Logias Teúrgicas:

 

La OMCC reconoce  los diversos abordajes de los Maestros del Pasado; por eso, después de una fase de introducción en la especificidad de cada una de las vías, posibilita a los miembros optar por una de las duales orientaciones posibles. En función de las opciones del Maestro Director, la Logia tomará una orientación Mística (Logia Blanca) o Teúrgica (Logia  Roja).