
La OMCC es una de las raras ordenes Martinistas que guardaron el principio fundamental de los
Iniciadores Libres conforme al Martinismo original.
Cualquier Martinista que haya recibido la Consagración de Iniciador tiene total
libertad para crear o animar los trabajos de una Logia Martinista
respetando la tradición Martinista: utilización de
los símbolos Martinistas fundamentales, referencia a
la filosofía Martinista, práctica de las técnicas comúnmente reconocidas en esa
vía (ejercicio de máscara, oración).
La OMCC deja a los
Maestros Directores libres para adoptar orientaciones específicas que ellos
juzguen buenas de seguir en función de su propia experiencia y de la sensibilidad de los miembros de su
grupo.
Diversos modos de
trabajo pueden así ser adoptados.
Logia de Investigación: Los miembros se reúnen en un interés común de
estudiar tal o cual aspecto de la Tradición, tomando la forma de un estudio
teórico (estudio de la filosofía Martinista, obras de Saint Martin,
de la doctrina Martinecista, Tratado de la Reintegración . . .) o de
la profundización teórica y
práctica de un elemento tradicional próximo al Martinismo
(vía del corazón, mística cristiana, abordaje cabalístico, vía teúrgica).
Esa opinión supone
que todos los miembros estén motivados por el mismo tema de investigación. El
dinamismo de semejante Logia reposa en particular en la participación activa de
los miembros y en su implicación efectiva en la investigación (trabajos de
investigación entre dos reuniones para alimentar la reflexión del grupo).
Logia de formación :En este caso, se trata de implantar un curso de
formación tradicional para miembros que estén en el camino iniciático o que
precisen de un trabajo preliminar para volver al centro. El programa
determinado por el Maestro Director en colaboración con el colegio de Oficiales
dirá al respecto, pero principalmente a los aspectos teóricos y prácticos
específicos del Martinismo que ya evocamos (ver III-
Una concepción del proceso iniciático). La formación, según la sensibilidad de los participantes,
puede ora estar basada en un estudio profundizando la tradición Martinista (estudio de la obra de Saint Martin
y de los Maestros del Pasado), ora abordar la doctrina tradicional en general a
partir de la Tradición Martinista. La implantación de
una Logia de formación supone la elección de una directriz clara a fin de
evitar cualquier dispersión. Por lo tanto, parece justo atenerse a los
objetivos y a las prácticas que ya evocamos.
El objetivo no es mantener a los
miembros durante numerosos años en estructuras, sino emprender un verdadero
trabajo interior.
Visitas a otros Grupos :
Querer
suscitar y operar el encuentro con Martinistas de
otras organizaciones puede ser un proyecto interesante para una Logia cuyos miembros ya tengan un buen
conocimiento de la Tradición en general
y del Martinismo en particular. Si la apertura para
otros Martinistas es un objetivo loable, no debe ser,
en contrapartida, un objetivo en sí o un simple pretexto para descuidar
(olvidar) el trabajo operativo y limitarse así a simples cambios de ideas.
Por eso, es aconsejable en las Logias
privilegiar la preparación efectiva de los miembros y solamente conceder el
derecho de visita a un número limitado de personas, conocidas y prontas para
encaminarse para un proceso próximo de emprendimiento en el seno de la
OMCC.
Logias Místicas y Logias Teúrgicas:
La
OMCC reconoce los diversos abordajes de
los Maestros del Pasado; por eso, después de una fase de introducción en la
especificidad de cada una de las vías, posibilita a los miembros optar por una
de las duales orientaciones posibles. En función de las opciones del Maestro
Director, la Logia tomará una orientación Mística (Logia Blanca) o Teúrgica
(Logia Roja).